PALABRAS DOMINGUERAS PARA UNA NOCHE HÚMEDA
(Para David Abraham)
Tristeza, manjar dañino extendido en las sábanas que ignoran.
Dolor; motivo intrometido en los pasos.
No estás aquí muerto en alguna parte tuya.
Bajas esta noche a mi rostro
y te vuelves lágrima.
No es necesario sufrir,
¿es necesario nadar en lo que no tiene ojos ni vista?
Quiero caricias gratuitas, de las que
no fermentan
y están hechas con amor.
|