Cruze la calle, entré en aquel negocio que vendia trastos viejos, me acerque al vendedor y le dije;-¿cuanto me da por un corazon?-me miro sorprendido y me contesto :-¿Tiene un donante?- baje mi mirada y le conteste:-el donante soy yo, y lo quiero donar en vida, ¿sabe porque?- el me contesto porque y levantando mi camisa le mostre el profundo tajo que atravezaba el pecho dejando a la vista el organo dando sus ultimos latidos, el vendedor me miro y me dijo- No, gracias, cosas descompuestas no compro |