ORACIÓN
Líbrame Dios mío
de usar las escaleras
de los ambiciosos medradores
para ascender los edificios
que albergan la vida
con cimientos y profundidades.
Pon alas a mis pies,
policromados anteojos
a mis pálidas sensaciones
y a mi mente
entreabiertos visillos,
para deleitarme en los descansos.
En las terrazas
instala sillas y sillones
dejando abiertas las ventanas
para otear el horizonte
y nutrirme en Tu Silencio
atesorando mi bullente corazón.
Cruza mi atmósfera
con Tus Omniscientes Relámpagos
inflamando la piel del alma.
Permíteme un pausado descenso,
irradiando mi espíritu en silencio,
a las colindantes habitaciones.
Líbrame de mirar
inclinando mi cabeza
y no permitas que Tu Brillo
lo apaguen mis persianas,
ni menos quedarme en la azotea
como lo hacen los medradores.
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