Pétalos vive mi rostro
que se encienden en la cama
luminosos y candentes
al roce de tu mirada.
Que se pierden sofocantes
¡que esperan en la alborada!
Desvisto bragueta ardiente
de tus ropas y tus farsas
esperando sin celadas
tus acompasados besos.
Fuente de soberbia magia!
Mi pubis, selva sedienta
de tus labios y sustancias
mis senos, dos nubes blancas
de algodón rosita y dulce.
Mieles, azúcar de caña!
Me enciende tu pelo negro
como el fuego de tu espalda
!cuanto incendio me provocan
tus muslos como la plata!
Incendio sobre mi alma!
Te revelas majestuoso
tu miembro que por placer mata
lengua que me recorres
clandestina entre las faldas.
Lluvia dorada!
Marcando así nuestros juegos
como atarnos a la cama
o jugar sobre la mesa
utilizando armas blancas.
Ese es mi juego, chiquillo!
No esperes junto a tu cama
Lo que no vendré a darte
pues no soy tu enamorada
solo una furcia que no ama.
Soy princesa en mi castillo!
tu amante si, la fulana,
la concubina prohibida
el "ángel" que siempre aguardas.
La que no escatima besos
la que brinda enajenada
su lecho de flor y dulces
tu ilegítima morada.
Soy fuego !Volcán ardiente!
Soy tu risa ¡Soy gitana!
Que ante un conjuro mío…
Soy incendio ¡soy pagana!
|