Rueda y rueda un corazón
Y una hebra de sangre lo persigue
La victima debilitada agoniza en silencio;
Y el pobre acecino, jamás sabrá de su crimen
Una lágrima desliza en mi mejilla lentamente
Presenciando ese acto fúnebre
Sin más fuerzas para pelear solo observo…
Cuanto tiempo le restara
A ese pobre corazón
|