FIERA
Con la escopeta presta,
con la mirada alerta,
con la boca callada y silenciosa,
como la noche oscura y tenebrosa,
velábamos la presa
y el animal no vino.
Una voz lo alertó por el camino:
“en el arroyo espera el asesino,
no vayas a tomar la traicionera
agua; que en la hondonada está la muerte fiera”.
Y el animal no vino
el aire lo alertó por el camino,
y esa noche nos fuimos
con la escopeta presta lo mismo que vinimos.
¿Y cuál es la moraleja , hermano?
“el hombre es fiera y el animal humano”
¿Sentirán los animales
cuando se les pega un tiro,
como sienten nuestras madres
cuando se les muere un hijo?
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