Diagnosticado negativamente
puedo escupir al cielo
y sentarme en aquel sillón de piedra y decir
y decir que esto ya es pasado
y lo de allá es de mañana.
Gotean lluvias invisibles y no me mojan,
esta noche no me mojo pero mañana
tampoco
me voy a mojar para contraer una peste insufrible.
Son
y no son aquellas fluviales constipaciones internas
que dilatan
a tú,
a él y a ellos.
Ellos.
Inmortales. Eternos.
Vibriones untados en su gen poderoso y avaro.
Vaso.- |