En realidad no sabia lo que hacia, eso lo puedo jurar. Mi estado estaba casi de frenesís pura. Además no soy de esos con paciencia larga, sino más bien no tengo paciencia.
Solo vi como se me abalanzaba sobre mis piernas y atine a agarrarlo del cuello. Fue un impulso de reacción, créanme. Jamás lastime a nadie. A pesar de que a veces la gente me hartaba y deseaba golpearla con todas mis fuerzas. Pero también podía controlarme.
Sé que ahora esta muerto por mi culpa y mis manos manchadas con su sangre no volverán a estar limpias ni aquí ni en ninguna parte. No voy a pedir el perdón. No lo merezco.
Quizá, ahora que lo pienso, me pedía ayuda...
Lo encontré en un callejón que daba a mi departamento, realmente creí que me iba a hurtar o algo más peligroso. Sus manos me tomaron las piernas de una forma violenta. Cualquiera hubiese pensado igual que yo, además era tarde.
Pero ahora que ustedes me lo dicen, el cargo de conciencia no lo soporté.
Llegue a mi departamento y salí al balcón. Ahí estaba su cuerpo tirado. Mis piernas estaban llenas de su saliva y sangre. No grito una palabra. Entre y no me lavé.
Tome el cuchillo y lo demás esta en su reporte.
No sabia que él era mudo. Pero lo maté y luego me suicide.
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