Negociando tu partida, casi olvido que esta es la ultima ocasión que estaremos frente a frente, me has vendido la idea de la separación y te la he comprado; junto con la esperanza de olvidarte.
Mientras sostengo en mis manos tus últimos recuerdos, me he perdido de una buena despedida y me conformo con ver desde mi puerta, todavía confundido, como partes convencida y feliz.
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