Un bello atardecer, un espectacular e ingente ocaso... Cae el sol para el mundo, para todos, para algunos... Como hace tres meses,
cuando cayó el sol para el viejo, mi abuelo...
El ocaso de una vida,
que curiosamente en este universo
da un punto de inicio para el cambio de otras... Algunas cosas vuelan a nuestro alrededor y se vuelven polvo...
Pero otras quedan, las que nadie quiere recordar, las que todos llevan consigo, los recuerdos que cada uno de nosotros quiere guardar celosamente para siempre...
Tres meses que recuerdan el fin de tu sufrimiento, tres meses donde nuestras vidas cambiaron para siempre...
Ahora estamos bien, tu lo sabes, los que somos. Espero poder volver a verte nuevamente, a contemplarte en una de esas tardes, taciturno, cavilativo... introspectivo y genial...
Gracias tata... Por crear en mi el deseo de querer ser cada día mejor... |