En el momento que lo tienes todo... No tienes nada. Cuando los mundos creados nos sirven y las historias tejidas mueren ahogadas en lágrimas y gritos de ausencia, cuando sólo queda escribir en los caminos lúgubres camuflados en ternura.
Homicidio de conciencia, susurros de juegos añejos. Dejo atrás el traje titular y abrazo la pobre ilusión colectiva...
La Señora Catarsis llama entre mis tabúes rotos, se quiebra en mil pedazos la figura tras las mentiras...No eres culpable, pero tampoco inocente.
Ya no hay música en casa, las virtudes juegan sumergidas en sombra, después de esta noche el miedo se disfrazará con mi piel.
Finaliza el amar cotidiano,
¡más no podrán nunca!,
acabar con este loco enamorado...
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