Amaneció la ninfa enamorada,
amargada, seca, resbalosa
ensimismada nuncia triste.
Amaneció la noche fria
aquejada de placeres nauseabundos
preñada de ensueños.
Amaneció rota de versos
construyendo vidas marchitas
de agridulces flores verdes.
Amaneció el alba roja,
callada, bruta
respirando desilusión sorda. |