Llenas de amor
Están las vasijas
Dispuestas en tus manos
Como semillas humildes.
La noria de mi alma
Yace vieja y cansada
Pero aguarda ansiosa
Un profundo sorbo de tu boca
Para descansar en el seno
Con la felicidad hermosa
De haber saciado la sed
Que algún día
Clamo el vaso de tu gloria.
“...De la incansable idea de conquistarte”
Macrúz.-
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