Atraparé los vientos y los mantendré cautivos, inmóviles y desesperados... solo para ti, solo por ti.
Contruiré con ellos una manta que te cubrirá, te abrigará y te protegerá... Te envolverá suavemente y te elevará a los cielos de donde proviene.
Y al momento de soltar la manta, podrá liberarse el aire prisionero.
Él sacudirá tus cabellos y tu cuerpo, romperá el cristal que construiste a tu alrededor y te devolverá aquella sonrisa que ocultaste mientras dormías.
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