Cae la tarde somnolienta,
y el ocaso vuelve otra vez
mustio, frío y solitario,
lo acompañan las hojas que;
de nuevo vuelven amarillas,
a caer como lágrimas desprendidas,
desnudando la angustia de los árboles.
Melancolía, nostalgia y soledad,
regresan a mi alma entristecida.
El otoño vuelve visitante. |