Como si nada pasara
se acercó a mi,
lentamente,
como esperando el soplo de un aire ajeno
para ser mío hasta la muerte.
...y si,
hasta la muerte fue mío
porque bajo mi cama reposa su cadáver,
aún sonriente y complacido.
Texto agregado el 29-03-2006, y leído por 61
visitantes. (6 votos)