He tratado d hablar, pero nunca encuentro el momento apropiado. Todos mis pensamientos, todas mis palabras, todas mis ilusiones, todos mis sentimientos desean salir y ser escuchados, pero simplemente se escapan c/mis lágrimas q se pierden en la nada....
He tratado d hablar, pero no puedo, el miedo me invade, la desconfianza me ataca y la amargura no me deja hacer nada: me encuentro en un ambiente q me ha enseñado a desconfiar, temer y sobre todo a llorar....
¿Realmente se puede confiar en alguien? ¿en quién? La desconfianza se adhiere a ti aun más, cuando son sus procreadores quienes te la inculcan, el miedo, la amargura, los gritos, los golpes.... pero en lo profundo d todo eso se encuentra alguien c/un toque d ternura y locura....
Un corazón noble, tierno, q está encarcelado tras los barrotes d la amargura, en un mundo d odio, en el cual una niña asustada solo quiere ser escuchada....
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