No es cierto que yo no haya querido a la rubia dilia o susana, como se llamé. la amé secretamente, platónicamente, hasta sublimé mis sentimientos hacia ella, pero la vida es para los fuertes y viendo mi duda, susana no comprendió mi exaltación, mi sublimación de mi gran amor por ella. Es así, como perdí a la única mujer que he amado. Aprendí con esto, que en el amor, no se puede ser sincero y bueno, por eso no quiero enamorarme subliminalmente de nadie...la lección fue costosa, pero la aprendí. |