El primer disco que cayó en mis manos, fue el albúm blanco de los beatles. Después vendrían más y más, hasta perder la cabeza. Hoy, todavía escucho música y aunque mis amigos, de jovenes generaciones, no entienden porque razón no me gusta su música, me dejan en paz, pues saben que yo no es que no quiera escuchar su música, si no la que a mí me gusta. Eso mismo me pasa con los escritos, libros que están de moda, prefiero leer con calor los antigüos y no prestarle mucha atención a las novelas y textos contemporáneos. Claro que no siempre prefiero lo más viejo: En cuestiones de amor, prefiero las quinceañeras, aunque aún no sé, si eso es lo correcto,... |