Ese fuego de humo negro que abrasa la mente
Ese fuego que quema las entrañas a paso lento
que estremece el alma marchita, que se entumece.
Hoguera de carbones incandescentes en mi propia boca
quiero desandar, despertar recuerdos
pero hay un viento que los frena.
Aléjate lágrima entrometida. Sal
reseca de estos párpados perezosos
del sueño de la noche que no regresa.
Navegaríamos por el río
para mirar el agua
tomar una copa
y olvidarnos de todo.
Llamas de lámparas que se tornan,
razón que no se impone al deseo de tenerte cerca.
Y sentir como vibra tu mente.
Y sentir como vive tu cuerpo.
Vuelo amargo de los astros
jugando a los sentimientos que rebrotan ilusiones
sobre cáscaras desgastadas que flaquean.
El oscuro humo se adormece
en un sueño de luces amarillas.
Veo tus ojos líquidos y no puedo beber.
Distante espejo del fuego que quema.
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