Llueve...
Y la verdad, no me importa un bledo. Más llueve en mi interior y nadie se preocupa por ello.
Esa melodía retumba en mis oídos, define el dolor que me atormenta y me hace sufrir aún más...¿y qué? me lo merezco...
Grito...
Me desgarro la garganta y el rostro se me desencaja, la boca me sabe a sangre y la vida a desengaño. Intento tragar saliva pero lo único que consigo es recordar el sabor a vida, a desengaño...
Tirada en ese rincón, me encuentro tan sola...mis muñecas sangran y a mi alrededor, agua...
Rezo a la nada por una muerte lenta...para así despedirme de los bastardos con tranquilidad...
Todo está borroso y comienzo a cansarme...noto que cada vez estoy más pálida...
Gracias bastardo, por torturarme...gracias bastardo, por maltratarme...gracias bastardo, por insultarme...
Tic Tac Tic Tac Tic Tac
No oigo más que ese sonido repetitivo y la melodía que me recuerda la tortura que hasta ahora he llevado a cuestas...
No importa, me despido...adiós, bastardo...puede que esté huyendo, pero si mis muñecas no sangran ahora, tendré que soportar el sabor a vida eternamente...
Llueve...
Y la verdad, no me importa un bledo... |