Entre espacios, trato de perseguir tu idea, la que te nombra, la que permite creer en tu imagen, ese misterio que recubre mis ojos como un velo de incertidumbre.
Encendidos, mis ojos te buscan en lo inconmensurable de la noche, que se pierde en la oscura ausencia.
Decime por favor, cómo hago para resistir la provocación de tu vacío que me empuja a buscarte desesperadamente, sabiéndome perdedor de tus suspiros?.
En tus brazos fui un tibio grano de polen fecundado por tu amor, y ahora que me encuentro sin el muro de sus defensas, el tiempo se convierte en un compañero atroz sin la arena del reloj.
23/04/2006.
23:38hs.
|