Una cicatriz me habla en la boca,
me desmaquilla cualquier maquillaje,
de cuando los latidos chocaban como rocas,
y todos lugares eran verdades ideales
Esa partida de en la carne,
vibra con mis llamadas de urgencia,
hacia la luna indefinida de la noche,
y más estrellas indefensas
Parece que un estallido,
apagó, silenció y provocó ausencia,
el rojo ya es un naranja desteñido,
y el blanco la obscura presencia
Una cicatriz te taladra el tímpano,
si es tu estruendo interior,
nadie es amigo del silencio,
si un recuerdo su estertor.
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