Douglas Morenti siempre persiguió un anhelo. Sus meditaciones eran solo cuestionada por él. Una noche cuando hablaba con el eterno he insufrible buda, una luz extraña se le acercó, era lógico que en un momento como ése las luces mágicas estuvieran allí. Caminó hacia indescifrables mundos pero fue tal su sorpresa cuando el mundo al cual se dirigía era su propia vida, la que hace unos instantes había descifrado.
Eso solo se consigue con lo que nosotros llamamos...
ESE MISTERIO LO DESIFRARAS cuando llegue tu hora. |