…sombrío y taciturno, este ángel oscuro purifica aquellas horas de eterno letargo, encadenado a la luna con la pluma errante entre el papiro nebuloso de la noche; esta vez, le escribe al amor porque lo necesita…para él, era como el dios hipócrita al que nadie ve, al que solo se le recuerda cuando flagelan el alma y se le nombra sin saber si existe...... Mas, ahora salen de aquellos ojos vacíos, los recuerdos líquidos que salan sus labios, intenta recuperar a su musa entre trazos de sonámbula histeria, llorando tinta sobre el papel para formar pequeños lagos de absurda melancolía, sabiendo que con un punto final se ira el último rayo de sol para su vida adversa.
|