IV
pero ahora, ahora que me has dejado,
ahora que recurres a tus amantes eternos
(no te culpo, porque sé que no tienes el valor de algo más),
después que fuiste el cómplice del cómplice del criminal, que eres tú,
ahora eres el juez y verdugo de esta sentencia.
tu eres la responsable de mi yugular.
Ahora que me has dejado nuevamente,
ahora, no tengo nada,
al igual que en los capítulos I,II y III
no tengo nada. |