Minuciosidad artística,
la de la mujer al caminar,
bella tentación
por la que Cristo ha de resucitar.
Minuciosidad intelectual,
la del hombre sin trabajar,
demasiado peligroso,
para él y los demás.
Obscenas cadenas
de lo repugnante empapelado,
intensas ataduras,
que no resisten las alturas. |