Te acercaste a mi y estaba temerosa,
dulces palabras, tiernos modos, imágenes deliciosas y fui cediendo sin darme cuenta.
Conquistador de noches perdidas e incansable gladiador de molinos de viento; te vi perfecto.
Más ahora que mi alma quería comenzar a soñar nuevos caminos junto a tí, te perdiste, no te encuentro.
Todo porque quise creer que para conocer un corazón, no era necesario tenerte cerca.
Joysma
16/05/2006
|