¡Mátame! Sí, mátame ahora, no esperes.
Deja de temblar y asesta esa estocada,
Y no llores, y no pienses. ¡Mátame ya!
¡La hoja te grita! ¿No la oyes?
Mátame, y déjate de huevadas,
no desesperes, ¡no grites! Toca acá,
Mi pecho,¿Lo sientes? ¿LO SIENTES?
Mi sangre te llama, ¡mátame!
Y no tiembles más. |