Puede oirse mùsica de vida,
una tarde, una noche...un día
Rostros que quieren amanecer,
esperan el momento de la luz,
Cuerpos que emergen risueños.
Cuerpos coloridos
de silencioso llanto,
envueltos en aire mojado van,
con la luna en sus ojos
en el pecho viento y lamento.
Voy lamiendo sus pupilas,
tejiendo sueños en canciòn.
luego vendrá el tiempo
de ensillar y abrir surcos.
Por ahora, limaré
los contornos del vacío,
y escribiré sus nombres
mientras se establece el día. |