Había una ves un hombre de vestir lujoso, pero del destino dudoso
tenia dinero claro!, esposa e hijos y un perro labrador.
una casa grande.
Servidumbre incluso
y también tenia una
cartera sin fondo. así es ¡sin fondo! y no por que
brindara dinero infinito, si no por q el infinito mismo entraba en ella.
en esta cartera cabía y sin hacerla engordar todas los llantos y tristezas, los miedos y obstáculos para todo, y también seguro un poco de odio, por que atrás de la tristeza siempre hay coraje y odio.
A este hombre le era de gran utilidad, para guardar lo no deseado.
Sin embargo el costo de esto era cargar eso a todos lados.
Y como todo hombre con su cartera, se negó a deshacerse de ella y su contenido.
un dia ahogado en llanto... decidió meterse en ella.
***************fin**************
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