Cuando te vi, no eras tú, era pasado que vino de visita.
Mi rostro lo decia todo, no tuviste que esforzarte por adivinar que decian mis manos, ni el latir del corazón, ya que todo en mi era predecible.
Tantos años pensando en este momento, en como seria, en como estabas y que habría sido de tu vida.
Y fue sólo así, dos amigos que se quisieron más alla del cariño y que hoy se descubren iguales pero distintos, tanto que el tiempo no puede negar su paso, ni las riquezas de su siembra.
05/06/2006
Joysma |