Caminas por las calles de mi barrio
para oler mis pisadas
y yo que siempre miro al piso
tropiezo con tu nariz
mientras voy por la vida
sosteniendo esta fisura
que cuelga de mi costado como
un gusano ciego
tratando de acomodarse a mis tinieblas.
No necesito luces para verte
se que te escondes
detrás de todas mis puertas
hay tanta sombra donde pisas.
Tal vez
uno de estos días te sorprenda olfateando
y te acune debajo de mis pies
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