Hoy no desperté en alba debido a que
Los gallos están en extinción.
Desperté después de soñar unas horas más contigo.
Soñé que evadíamos el mundo montados en un potro blanco,
con unas maletas repletas de fotos y recuerdos.
Inquieta como siempre, coqueta con las estrellas y
la luna. Marchábamos de prisa a ese espacio en blanco,
donde nadie nos perturba, donde no existe nada mas que tu
Mirada y este loco que te ama.
Pobre potro, le emergió un cuerno de oro, y unas aletas
blancas de percal. Salimos volando de este mundo. Llevabas como
siempre el amor y tus tiernas caricias.
Te hice el amor en una nube calida, bese con mucho amor
los recuerdos olvidados, le hice un verso a tu sonrisa coqueta.
Me tomabas de la mano y me susurrabas el amor solo con tu aliento.
De pronto sentí que el ruido de la tecnología me despertaba y,
El hada madrina apareció con su barita mágica y su vestido blanco, y
Me susurraba “eh despierta, es solo un sueño y nada mas, despiertote”.
Caí y caí, aparecí en mis sabanas sucias.
Hubiera deseado nunca despertar; pero ya estoy acostumbrado
A despertar de muchos sueños, pues nunca estas a mi lado.
Eh tu, chica de la sonrisa coqueta, deja ya de burlarte de este loco
Y salguemos del mundo a soñar.
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