Una vez más este cuarto vació está,
los tintes de pasión que pintamos
al hacer el amor, se diluyen atreves
del tiempo y nada puedo hacer.
La dulzura que me brindaban tus labios
ya no está, ahora solo el sabor de mirra tengo,
que me embriaga y corre por mis venas.
¡Sigilosamente se acerca,
puedo ver su sombra, muy pronto la soledad
de mi se apropiara!
Mi vida de cristal se convirtió en un cristal
ahora que tu no estas.
No le tengo miedo a la oscuridad,
No le tengo miedo al frió.
No le tengo miedo a la muerte.
Solo tengo miedo de estar sin tu amor.
|