La blancura de tus pétalos
combinada con el café claro de tus pistilos
producen tu imponente presencia,
esa que me cautiva y captura,
me transporta en sueños
puros, impuros y astrales...
Tus labios frescos
me invitan a probarte,
tu piel suave y joven
tentación permanente
delirio lúbrico de mi mente...
Tu mirada, tu mirada
mortal encanto de ancestral hechicera,
hipnótica y tentadora,
me muestra el deseo
pero me oculta el camino,
me ensaña el fuego
que en ti arde,
enciende el desenfreno y el deseo
que en mí reposa...
Más aún tu voz
retumba dulce y tierna
en mi cabeza,
hace vibrar las sábanas
que por ti esperan,
hace mover las mariposas
que alegres vuelan en mi abdomen. |