Mi obra de arte pronto llegará,
y el corazón que muere resucitará en brazos reales.
Y las lágrimas, y la obsesión por el descontento,
Quedarán expulsadas del círculo que representa
a ésta mi convicción inquebrantable.
Mi obra de arte tocará una de estas noches mi ventana.
Y no será sombra, y tampoco fantasma.
Será carne y sangre ardiendo.
Me dará vida,
y también la eternidad que tanto anhelo.
Mi obra de arte aparecerá cuando menos lo espere,
y mi soledad será por fin grande,
porque sólo con ella alcanzaré la libertad completa,
la omnipotente,
la que siempre, y para siempre, me hará existente.
Mi obra de arte serás tú, ser que aún espera
No desesperes pues pronto crearemos el Nuevo Reino
aquél donde lo Uno se hace Otro,
y sólo hay espacio para el ideal,
para la armonía,
para lo que siempre se hace eterno. |