Polvo gris y devastación.
Ojos que no ven y un cuerpo latente
Yace inerte esperando la salvación
Que coquetea y ya es muerte en los ojos del redentor
Pulmón atrofiado en una dirección
Por dinero insuflado
Ni gritos ni desesperación,
¿quién pierde lo que no tiene?
Un escalón y otro escalón,
Pájaros cadavéricos juegan,
Se mofan de quien consciente acepta
Ser animal prejuzgado,
Le ponen el bozal y golpean con palos.
Mineral soñado, paraíso enterrado,
Codicia innata.
Todos van montados en un tren a vapor
Nadie lo maneja,
Recorre el cordón umbilical
Profanando a quien da y al que toma;
Madre violada, por una monedas la vendió
Y compra brillantes dentaduras,
Unos huesos, entrañas con sudor.
Polvo gris y devastación.
Animales subterráneos,
Laberinto sin minotauro,
Gusanos de dos patas
Alimentados por la acuñación,
Lamentarse de nada vale,
Tú aceptaste y ahora sonrío yo.
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