El Dios que estaba obligado a soñar, oia voces en su cabeza.
El Dios que estaba obligado a no soñar, pintaba globos terraqueos de negro.
El Dios que no sabia soñar, inventaba Paraisos en los que esconderse.
El Dios que no podia soñar, soñaba que no soñaba.
El Dios que no queria soñar, no sabia dormir.
El Dios que creia que no soñaba, seguia siendo Dios. |