ingrata!, escarbas en mi pecho hasta hallar mi corazón, lo estrujas y lo untas con la hiel de tu veneno, y lo vuelves ah cubrir con tu olvido, asfixiandolo sin paz.
tendido en el suelo te encuentro yo, muy lejos.
me intento levantar, para seguirte, para buscarte, para entenderte, para perdonarte, pero:
estoy adolorido
estoy muy aflijido
me intento levantar y, solo encuentro brazos engarzados entre ellos, que cubren mi camino, despidiendo ellos una profunda oscuridad que viene cayendose en mi piel, y se lleva consigo razgos de inmensas iluciones, dejando tan solo una leve rafaga de lúz a mi espalda.
a mi espalda.
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