Vínculos, extraños como la noche oscura que acecha la ventana,
necesarios como la luz del sol que despierta de pesadillas sin sueños.
Conexiones como puentes, puentes como abrazos, puentes de colores.
Todo un mundo detrás de unos ojos, toda la fe puesta en un par de manos.
Vínculos, para volver a mi, hasta llegar a perderme, y empezar otra vez
encontrándome en cada orilla a la que llego, después de rutas sin caminos.
Hogares como brazos, brazos como árboles que se abren hacia cielos
Todo un mar inmenso ante mis pies descalzos, todos los ojos despiertos.
Vínculos como soles, como gritos, como espadas,
como todo lo que late entre dos tierras,
Si te llamo y estás, si me buscás y voy,
vendrán las noches claras que abrazan la ventana.
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