Como un llanto entre cuerdas
escucho tus últimas notas.
Porque eso sos,
siempre fuiste eso:
Un sollozo, pero sostenido.
Una lágrima en Fa.
Un temblor en la nota
que se oye, pero no se toca.
Es un final sin canción,
pero sin embargo, suena en cada rincón.
Y otra vez lo siento:
Ésta melodía
es nada más que tu recuerdo.
Ese que elijo guardar bajo llave en cada arpegio.
Resonando está, la lágrima real.
Porque pone en movimiento
tus pies, los mios,
y estos sentimientos.
Y escondido en este último eco,
voy a contarte el secreto:
Son esas notas sin dueño,
el sonido de mi lamento.
fruto de la bondad de Mai, que también guarda un secreto...o varios. |