Otra vez parada delante del abismo.
Otra vez inerte, dejándome llevar como una hoja en el viento.
Una estúpida hoja desprendida del árbol que se marea con las ráfagas.
Como voy a ser inerte? Si mi mano esta posada sobre la verdadera botella vacía. Este envase que muchos llamábamos amigo, y que no es mas que una cara, un pedazo de cuello asomándose desde la camisa, un borde de piel detrás del cinturón.
Como voy a ser una hoja seca? Si este árbol todavía me tiene bien atrapada y bastante verde, y el que se fue a las raíces es el y no ninguno de nosotros.
Que tengo que hacer? Porque al lado de la mía, esta la mano fría, tiesa, que alguna vez me regaló una caricia en la mejilla. Y ya no se si tocarla está bien o mal, si se va a desprender como la hoja seca que es, o si simplemente va a venir alguien a retarme, y decirme: A los muertos no se los toca.
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