Las noches casi nunca vienen solas.
Los otoños van y vienen. El verano casi siempre pasa sin pena ni gloria. De cualquier modo nunca me ha imprtado mucho.Por muchas pulceritas que me cuelgue, no soy gitana, no tengo hilos de plata que me conecten con la luna y la suerte.
La oscuridad atrae a los poetas como la luz a los moscos, deslumbra, desespera.
A veces basta beber un poco de tinto para ponerse a lanzar repreoches sin miramientos, para vomitar amores pasados, lágrimas perdidas, hijos no engendrados...
Heme aqui, flor de leche bañanada en vino suspendida en un verano ocre .
Maldita sea esta noche en que no puedo lanzar mi nostalgia por la ventana.
|