Descubrí que los ideales que yo amo, ya nadie los tiene, que valores como Creer en Dios, La Lealtad, La Pureza o La Virginidad parecen reminiscencias de tiempos pasados, que ya nadie los busca, que varios los ignoran y que pisoteados mueren como Libros olvidados.
Descubrí que nunca he sido completamente feliz y que nunca me he sentido pleno ni con un grupo ni con nadie, pues con ninguno me siento identificado y con nadie he logrado estar completamente satisfecho.
Descubrí que estoy solo en esta cruzada y que los ríos no son azules sino rojos, que la Tierra llora y el Fuego ríe, que para ser feliz hay que ser estúpido y olvidarse de preguntar por qué y por qué.
Descubrí con tristeza que soy el último de mi estirpe o que quizás nacemos muy distanciados porque nuestra condena es estar solos y vuestra dicha nuestro llanto.
Descubrí que aunque sé que no existen los cuentos de Hadas, aún espero algún día encontrar a un Princesa como en mis sueños, sé que esto es insano y que probablemente muera esperando, pero también sé con tristeza que si de verdad existiera alguna, yo no sería su príncipe.
Temo que mi reino ya esta desolado, que el corcel en el cual cabalgaba fue derribado y que de mi eterno sueño fui bruscamente despertado.
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