A veces me llamaba y me pedía que le contara cosas, que le hablara de mi,
pero a mi me entristecía decirle lo mucho que me costaba esperarlo ahí parada,
estaba cansada de imaginar cosas,
de pensar en lo que venía,
por eso preferí decirle que me iba, porque las bolsas me pesaban y el tiempo se me hacía corto.
Texto agregado el 12-07-2006, y leído por 95
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