El color de tus ojos los perdí,
Sin importarme el por qué,
Solo sé que ya no los divisé
En el mes de abril.
Tu pelo rozando mi cara,
Recordando la primera vez,
memorar como te me encaras
mientras la noche solo pasé.
Sentir que tu abrazo es ceniza
Que permanece en mi cenicero,
Junto a cigarrillos enteros
Que duelen como una paliza.
No poder ver tu gesto nervioso,
Ni tu mirada ruborizada
Por un comentario escandaloso,
Que en verdad te hacía sentir halagada.
Solo preciso de una estrofa más
Para decirte que aunque conmigo no sueñes,
Que aunque conmigo no hablas,
Te seguiré esperando por si vuelves.
|