Amo a los enfermos, amo a los suicidas y a los novios del olvido, amo a los artistas y a los basureros, amo a los narradores anónimos de las historias minimalistas que crean, sin intención y solo por existir, la única y verdadera historia del mundo, la historia de los amores no correspondidos, la historia de la miseria y del olvido.
Amo a todos quienes viven para ver la vida de otros por sobre la visión de sus propios logros, amo las historias sencillas y las colillas que piso al pasar, amo las vidas de quienes justifican a la gente como yo, gente que no soporta vivir con la mente fija en lo “importante”.
Los amo a ustedes por darme una excusa para vivir de la mirada insistente y acogedora hacia la hermosa “basura” que veo bajo el yugo ético y profesional del doctor y el ingeniero.
Te amo, hermosa “basura” escondida bajo el zapato de los hombres con terno… |