Intentó regalarle la luna, pero sus brazos eran muy cortos como para alcanzarla; y por más que saltó y saltó desesperadamente para atraparla, todo esfuerzo fue en vano.
Intentó obsequiarle el océano, pero el agua se escurría entre sus dedos, mientras el mar incólume, se reía de él a carcajadas.
Quiso entonces entregarle un trébol de cuatro hojas como prenda de suerte; pero sólo halló flores a blanco y negro y una orquídea de vainilla con aroma a chocolate.
Entonces resolvió darle la mayor prueba de su amor... decidió entregarle su propia vida… lastimosamente, murió en el intento.
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