Me detendré a observar tus labios cuando se alimentan de tus lágrimas de felicidad,
pues de ellos brotan tu hermosa voz y palabras;
Me acercaré a tu rostro para dibujarlo con mi boca empapada en miel, y terminaré poniendo mi firma en la tuya;
Eres más hermosa que mi imaginación,
pues creo que podemos atrapar gotas de rocío entre nuestros besos. |